Seis falsos médicos fueron detenidos en González Catán por atender en clínicas clandestinas, donde utilizaban sellos y matrículas robadas de al menos 50 profesionales. La organización también operaba farmacias no habilitadas y presentaba graves problemas de residuos patológicos.
La investigación comenzó cuando una cirujana plástica denunció el robo de su matrícula y título. Se descubrió una red que operaba con documentación falsa, incluyendo un ciudadano cubano sin título médico ni documentación argentina. Se reportaron casos de mala praxis, como la extracción incompleta de una muela.
El cabecilla de la organización, con antecedentes por homicidio, fue detenido junto a sus hijos y otras tres personas. La causa, caratulada como asociación ilícita y ejercicio ilegal de la medicina, está en manos de la Policía Federal para evitar filtraciones por el manejo de dinero.