Se muestra una foto del presunto autor del disparo, un joven de 19 años, quien aparece con un arma en la cintura y en sus redes sociales. El padre de Diego, Hugo, ya había mencionado que este joven tenía denuncias previas por portación de armas y disparos.
La evidencia fotográfica refuerza la sospecha de que el joven actuaba con impunidad y que el disparo podría no haber sido accidental. Se investiga si el arma utilizada es la misma que aparece en las fotos y se analiza el contexto en el que se publicaron las imágenes.