Se desbarató una "clínica pirata" que operaba con falsos médicos y sellos robados. Se secuestraron elementos probatorios, incluyendo sellos de profesionales originales del sistema CISA, que habrían sido sustraídos. La investigación se inició tras la denuncia de una médica que reconoció su firma y sello en documentos de la clínica, pero afirmó no ser la autora.
Además de los sellos, se encontraron recetas y otros elementos para la investigación. Se descubrió que las ambulancias utilizadas por la clínica presentaban chapas que no coincidían con el modelo de patente y no contaban con la habilitación correspondiente, lo que constituye un delito contra la salud pública.
La Policía Federal Argentina intervino en el caso, y se presume que muchas familias han velado a sus seres queridos sin saber que sus muertes pudieron ser evitadas o fueron consecuencia de malas prácticas médicas, dada la falta de profesionales idóneos.