Un hombre denunció que fue víctima de una millonaria estafa por parte de una concesionaria de alta gama, que le vendió una camioneta F-150 Raptor por un valor superior al acordado y nunca le entregó la documentación correspondiente.
El damnificado, identificado como Uriel, relató que la concesionaria le ofreció el vehículo superior a cambio de una diferencia de 40.000 dólares, y luego de pagar la totalidad, sumado a patentes y multas, nunca recibió la documentación ni los comprobantes de pago.
Ante la posibilidad de una caída en el valor de los vehículos de alta gama, Uriel decidió poner la camioneta en venta, acordando un precio de 100.000 dólares. Sin embargo, la concesionaria le informó que la había vendido por 80.000 dólares sin su consentimiento y a menor valor, y a pesar de reconocer la deuda, nunca pagaron.
La estafa se estima entre 7 y 15 millones de dólares, y no solo involucra vehículos de alta gama, sino también bienes raíces y la importación de autos usados presentados como nuevos, con kilometrajes alterados.
El abogado de Uriel, presente en el programa, afirmó que se pidieron detenciones por riesgo de fuga y entorpecimiento de la investigación, y que el perjuicio económico es muy importante para muchos damnificados.