Una madre denuncia públicamente presuntos abusos cometidos por un religioso contra niños en un jardín de infantes de Córdoba, y relata el calvario que atraviesa su familia.
Según su testimonio, los menores eran obligados a participar en un "juego" en un baño, donde debían bajarse la ropa, y su hija se negó a hacerlo.
La madre critica la actitud de las autoridades del jardín, quienes intentaron minimizar los hechos y la trataron de "loca". Además, el representante legal del jardín, Luciano, la amenazó con contrademandarla por "vulnerar los derechos de sus hijos" al hacer pública la situación.
Se menciona que hay cuatro denuncias de este tipo, y se sospecha de un cura que depende de la diócesis de Córdoba, quien habría sido trasladado de otro lugar y tendría antecedentes.