Se critica la inacción y la falta de capacidad del Estado argentino, aludiendo a la inoperancia de funcionarios y la corrupción.
Se cuestiona la actuación de colegios de abogados que tapan a profesionales inescrupulosos y la falta de idoneidad de diputados y gobernadores.
Se menciona la falta de cultura y capacidad como un problema endémico del país, ejemplificado con la figura de Kicillof y su supuesta incapacidad para expresarse correctamente.
Se ironiza sobre la posibilidad de estudiar medicina, sugiriendo que el primer paciente sería el propio estudiante.