El analista internacional Darío Pirogovski describe la compleja situación en Bolivia, marcada por una profunda crisis económica y política. La caída en la producción de gas, principal fuente de ingresos, ha generado escasez de combustible, cierre de bancos y despidos masivos. El pollo ha aumentado un 300% y hay escasez de alimentos, lo que golpea fuertemente a la población.
Pirogovski señala que, si bien el gobierno de Rodrigo Paz busca un cambio radical en las políticas económicas, la situación es dolorosa y enfrenta una endeblez política. A diferencia de Argentina, Bolivia no tiene una matriz industrial diversificada y depende fuertemente del gas y el petróleo, recursos que están en declive. La crisis económica podría agravar las manifestaciones, a pesar del apoyo inicial de Estados Unidos al gobierno de Paz.
La composición étnica y demográfica de Bolivia, dividida entre el llano (sosten de Paz) y el alto, junto con la fragmentación del MAS (partido de Evo Morales), complejiza aún más el panorama. La crisis de representación es un tema histórico en Bolivia, donde las manifestaciones, a menudo violentas, reflejan el descontento de sectores sociales postergados.