El operativo policial en la "clínica del horror" en González Catán reveló una red criminal dedicada al ejercicio ilegal de la medicina, la falsificación de títulos y la venta de medicamentos truchos. Seis personas fueron detenidas, incluyendo a Alberto Santarsegri, quien se cree es el organizador y ya contaba con antecedentes penales.
La clínica, que funcionó durante cinco años, ofrecía una amplia gama de especialidades médicas sin contar con profesionales habilitados. Se incautaron nueve ambulancias con patentes adulteradas, más de 50 sellos médicos falsos, documentación apócrifa y armas de fuego. Los pacientes eran atendidos por personal no calificado, lo que derivó en casos de mala praxis, como el de un hombre que falleció por un infarto tras ser mal diagnosticado y medicado con paracetamol.
La investigación se inició por la denuncia de una cirujana plástica cuya identidad y sello habían sido usurpados. La red operaba bajo distintas sedes y se sospecha de su conexión con farmacias que vendían medicamentos falsificados. La indignación de los vecinos y familiares de las víctimas se hizo presente, con escenas de tensión en el lugar del operativo.