En González Catán, la clínica "Argentina Salud", conocida como la "clínica del horror", fue clausurada tras un operativo policial. En el lugar, ubicado en Juan Manuel de Rosa 14.900, se descubrió que más de 50 personas trabajaban allí sin título habilitante. Los empleados, incluyendo un cubano que utilizaba el nombre de un argentino, atendían a los pacientes.
Se secuestraron más de 50 sellos con nombres de profesionales reales que no eran quienes ejercían la medicina en la clínica. La investigación sugiere que las personas que trabajaban allí podían elegir qué especialidad ejercer diariamente, utilizando sellos apócrifos para legitimar sus prácticas.