Los ciberataques en Alemania tienen un doble objetivo: económico, a través del ransomware para exigir dinero a cambio de desbloquear servicios, y político, con ataques provenientes del extranjero, especialmente de esferas rusas, debido al apoyo alemán a Ucrania.
Las autoridades alemanas están trabajando en mejorar sus capacidades técnicas y legales, así como en la cooperación internacional, dada la dificultad de determinar el origen de los ataques y llevar a los responsables ante la justicia.