El investigador de nuevas tecnologías, Patricio Ogorman, explica que antes de una legislación formal sobre inteligencia artificial, se buscan convenios colectivos y contratos individuales que regulen su uso en la industria del entretenimiento.
Se busca establecer principios mínimos como el consentimiento explícito de los actores para usar su imagen y voz, una compensación justa por el uso de réplicas digitales, y transparencia para que el público sepa si está viendo contenido generado por IA o real.
Se menciona la huelga de Hollywood como un antecedente donde se lograron acuerdos para proteger la imagen de los actores y se exige que las productoras notifiquen con antelación sobre escaneos digitales y especifiquen el uso de IA.