Los pasajeros del tren Belgrano Norte denuncian que el viaje empeora día a día, a pesar de que salen más temprano de sus casas. La frecuencia se redujo a 20 minutos, lo que genera que los vagones viajen abarrotados y con las puertas abiertas en su mayoría.
Los usuarios expresan su descontento ante la situación, manifestando que "cada vez se viaja peor" y que las demoras son constantes, tanto por la mañana como por la tarde.
La preocupación se centra en el empeoramiento de las condiciones de viaje, más allá del peligro y el frío, ya que la temperatura es baja y los trenes no ofrecen un mínimo de confort.