Un automovilista presuntamente alcoholizado provocó un accidente al chocar contra dos vehículos. Tras el siniestro, se negó a realizar el test de alcoholemia y agredió físicamente a tres policías que intentaban controlarlo.
El individuo, que se encontraba en visible estado de ebriedad y con dificultades para mantenerse en pie, opuso resistencia a la autoridad, resultando uno de los oficiales con lesiones leves. El hecho ocurrió en un contexto de creciente inseguridad y violencia en la zona.