Se reportó un ataque al perímetro de la base nuclear de Baracá, con orígenes que se investigan entre Irán e Irak. El director de la OIEA, Rafael Grossi, expresó grave preocupación ante la ONU, advirtiendo que un impacto directo podría haber liberado altos niveles de radiactividad.
Aunque el ataque no fue directo, se considera que representa riesgos innegables. La OIEA ha denunciado la situación, subrayando la peligrosidad de un incidente en una instalación nuclear en Oriente Medio.