El sistema de salud de la Provincia de Buenos Aires se encuentra al borde del colapso debido a los constantes ajustes presupuestarios y la deuda que mantiene la Nación con las provincias en concepto de coparticipación.
A pesar de los esfuerzos por optimizar la gestión y los recursos, la falta de financiamiento nacional impacta directamente en el funcionamiento de los hospitales. Se advierte que esta situación afecta no solo a la salud, sino también a la educación y la seguridad, evidenciando un ahogo generalizado del sistema público.