Se advierte a Javier Milei sobre las consecuencias de utilizar las redes sociales y a ciertos periodistas para atacar a quienes lo critican. Se compara la situación con la agresividad del periodismo durante el kirchnerismo hacia figuras como Boudou.
Se insta al presidente a no subestimar el poder de los periodistas y a no creer que los "boludos" de las redes sociales son quienes realmente lo defienden. Se enfatiza que el 95% de quienes lo apoyan son los que él no quiere reconocer, y se le pide que "no tire más de la soga".