Se detallaron gastos y compras realizadas para la casa de Manuel Adorni, incluyendo facturas por parrillas, aberturas y un grupo electrógeno. Los panelistas cuestionaron la autenticidad de los pagos en efectivo y el monto de las compras, sugiriendo irregularidades.
Se puso en duda la veracidad de las declaraciones de Adorni sobre sus vacaciones, contrastando con los gastos detallados en su hogar. Se mencionó que Adorni había afirmado no haberse tomado vacaciones y que solo se ausentó cuatro días con sus hijos, lo cual fue puesto en tela de juicio por los panelistas.
Los panelistas criticaron la falta de transparencia y la posible mentira de Adorni respecto a sus vacaciones y gastos, sugiriendo que esto podría afectar su rol como jefe de gabinete. Se hizo referencia a un apodo interno que otros ministros le habrían dado a Adorni, relacionado con su supuesta falta de acción o construcción de excusas.