La actriz enfatizó la importancia de proteger la imagen y la voz como herramientas de trabajo, argumentando que nadie debe usarlas sin permiso.
Señaló que el avance tecnológico no puede justificar el robo o el engaño, y que el derecho a saber si un actor es real o si realizó ciertas acciones es fundamental.
A nivel global, se están creando leyes y convenios colectivos para resguardar el trabajo de los actores ante el uso de la inteligencia artificial.