El abogado de la clínica investigada, Roberto Herrera, asegura que sus clientes niegan las acusaciones y que cuentan con todas las habilitaciones correspondientes.
Herrera, cuya designación como abogado se formalizó recientemente, indicó que aún no ha tenido acceso completo al expediente y que la justicia determinará la veracidad de las denuncias sobre médicos no habilitados y la supuesta ilegalidad del establecimiento.
El empresario, dueño de la clínica, no es médico y la abrió como un negocio, según el abogado, quien desconoce el tiempo de operación del lugar y se compromete a colaborar con la justicia.