Se informa sobre el aumento de tarifas en colectivos y trenes, con subas escalonadas del 2% y 10% respectivamente. Se atribuye el incremento a los mayores gastos operativos de las empresas, incluyendo combustible, repuestos y neumáticos.
En la estación de Once, se recogen testimonios de pasajeros que expresan su preocupación por el aumento de los costos de transporte, calificándolo como un golpe al bolsillo. Algunos usuarios mencionan que gastan hasta 5.000 pesos diarios en transporte, incluyendo colectivos y subte.
Se debate sobre la política de subsidios, diferenciando entre subsidiar la demanda y la oferta. Se menciona que la tarifa social existe desde antes del gobierno de Milei, pero que se implementó un registro de SUBE para sectorizar mejor los subsidios. Sin embargo, se señala que los subsidios a las empresas continúan y que las empresas piden subsidios directos a las personas.
Las empresas de transporte solicitan que el boleto cueste 2.100 pesos y que se subsidie a cada persona individualmente. Se informa que el gobierno había prometido subsidiar de manera individual a cada persona según su situación económica, pero esto no se ha concretado totalmente.