Aún queda camino por recorrer para poner en valor el templo y convento de San Francisco, pero las dos etapas cumplidas han iniciado la recuperación de su valioso patrimonio religioso, artístico, arquitectónico e histórico.
El patrimonio, entendido en un concepto amplio como la memoria de la gente, es fundamental para la identidad de una ciudad. El patrimonio arquitectónico, en particular, es sólido, visible y forma parte del paisaje y la vida de los ciudadanos.
La comunidad está atenta a estos lugares que reflejan su historia, y su cuidado representa un deber social. La preservación de estos monumentos es crucial para la memoria colectiva y la imagen de San Miguel de Tucumán.
En el contexto del Bicentenario de la Independencia, declarada en San Miguel de Tucumán, el convento y templo de San Francisco, testigos de episodios y protagonistas del nacimiento de la patria, merecían ser restaurados y puestos en valor.