La salud en Argentina se encuentra en una situación crítica, al borde del colapso, debido al plan de ajuste implementado por el gobierno de Javier Milei. El sistema de salud está quebrando, y el plan Remediar, que garantizaba el acceso a medicamentos, ha sido eliminado.
Ante esta situación, la provincia de Buenos Aires, bajo la gestión de Axel Kicillof, debe hacerse cargo de proveer los medicamentos que el gobierno nacional ya no garantiza a través del ministro de Salud, Lugones. Esto evidencia un desamparo generalizado y un ataque a derechos fundamentales.
Se anuncia la participación de médicos y trabajadores de la salud en movilizaciones para defender el acceso a la salud, un tema de "vida o muerte" para los argentinos. El gobierno es criticado por ir en contra de la educación pública, la salud y los trabajadores, promoviendo el cierre de empresas.