En marzo, los salarios del sector público experimentaron un aumento del 5%, superando la inflación del 3,4% y marcando un punto de inflexión tras meses de pérdidas. En contraste, los salarios del sector privado registraron una caída del 2,1% respecto a la inflación.
El análisis detallado de los datos oficiales del INDEC revela que, si bien los salarios medidos en dólares han crecido, la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación persiste. En el acumulado de los últimos 12 meses (marzo contra marzo), los salarios privados perdieron casi un 5% y los del sector público un 24%, evidenciando un ajuste más pronunciado en el sector estatal.
La brecha entre la inflación y los salarios, especialmente en el sector público, genera la dificultad de llegar a fin de mes para muchos trabajadores. Si bien la macroeconomía podría mostrar mejoras, la microeconomía y el bolsillo de los ciudadanos aún reflejan un escenario complejo.