Se critica la estrategia antiinflacionaria del gobierno, que se basa en el atraso cambiario y la caída del poder adquisitivo de los salarios. Se cuestiona si esta política se profundizará y si los medios de comunicación reflejan adecuadamente la realidad salarial.
Se analizan los datos de inflación y salarios, señalando una aparente paridad entre ambos en los últimos meses. Se cuestiona la medición de los informes y la supuesta demora en reflejar la variación real de los precios y los ingresos.