La estrecha relación estratégica entre Rusia y China juega un papel fundamental en la estabilización mundial, buscando la paz y prosperidad universal sin aliarse contra nadie. Ambos países se comprometen a profundizar su asociación para el desarrollo mutuo y el bienestar de sus pueblos, manteniendo la seguridad y estabilidad globales.
Este encuentro se da en un momento delicado, con tensiones internacionales y la guerra en Ucrania como foco principal para la Unión Europea. La visita de Vladimir Putin a China subraya la importancia de estos lazos en el escenario geopolítico actual.