Rusia advierte sobre el aumento de riesgos nucleares debido a ataques cercanos a la planta de Zaporiyia, aunque se desmiente que se haya bombardeado directamente la central. Se reporta que han bombardeado cerca de instalaciones donde se oculta equipo pesado ruso, e incluso directamente el sarcófago de Chernobyl.
Estos actos no auguran nada bueno, pero no se percibe una intencionalidad clara ni de Moscú ni de Kiev de atacar instalaciones nucleares. Se considera que forma parte de la guerra de propaganda entre ambos bandos.