Se debatió sobre el impacto del ruido político en la economía argentina, generando dudas entre inversores y aquellos que planean inversiones a largo plazo.
Se mencionó que, si bien la economía presenta variables positivas, los cortocircuitos políticos entre figuras importantes del gobierno (como Santiago Caputo y Martín Menem) podrían generar incertidumbre.
Se planteó la pregunta de si la política está afectando la economía o si, ante variables económicas positivas, la política tendería a ordenarse. Se concluyó que estas actitudes son irresponsables e infantiles.