La visita de Putin a China, la número 25, tiene como objetivo reforzar la alianza estratégica en energía, comercio y política internacional. Se analizará la guerra en Ucrania y el nuevo orden multipolar que impulsan Moscú y Pekín frente a Occidente.
Se destaca la diferencia de perfiles entre Putin, ex agente de la KGB con un perfil tranquilo, y Trump, con un estilo más impulsivo. Las reuniones con Putin y Xi Jinping se caracterizan por la cautela, mientras que las de Trump son más al estilo americano.
Queda por determinar quién solicitó esta reunión: si Putin para equilibrar la visita de Trump, o Xi Jinping para ajustar la balanza. La urgencia de la cumbre y la naturaleza de la "alianza estratégica" a fortalecer son puntos clave a interpretar con calma.