El presidente ruso Vladimir Putin inició un viaje oficial de dos días a China para reunirse con Xi Jinping, en un contexto de creciente asimetría entre ambos países. La agenda se centrará en la situación en Medio Oriente y posibles acuerdos energéticos y tecnológicos.
Xi ha fortalecido lazos con Moscú desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, buscando al mismo tiempo mantener relaciones estables con Washington. Este viaje, el vigésimo quinto de Putin a China, se produce en un momento difícil para Rusia debido a la costosa invasión de Ucrania.
Putin aspira a que la crisis energética, exacerbada por la guerra en Irán, le permita avanzar en las negociaciones del gasoducto Fuerza de Siberia II para aliviar la economía rusa. China es el principal comprador de crudo ruso y se beneficiaría del cierre del Estrecho de Ormuz.