El presidente ruso Vladimir Putin arribó a Pekín para reunirse con su par chino Xi Jinping, en una visita que busca ratificar la fortaleza de la alianza entre Moscú y Pekín.
Ambos mandatarios firmarán cerca de 40 acuerdos estratégicos que profundizarán la cooperación política, económica y militar. Esta visita se da poco después de la visita oficial de Donald Trump a China, enfocada en estabilizar las relaciones entre Washington y Pekín.
El Kremlin busca dejar en claro que la relación con China permanece intacta, y se debatirán cuestiones sobre cómo fortalecer su asociación estratégica e intercambiarán posiciones sobre conflictos internacionales y regionales.
Putin fue recibido con honores y una guardia de honor, en un gesto que subraya la importancia de la relación bilateral, que se ha intensificado desde el inicio de la guerra en Ucrania, con Rusia dependiendo cada vez más del respaldo económico de China.