Se discuten las normas del vestuario real, haciendo hincapié en la importancia de la moderación en escotes y la ausencia de transparencias. Se critica el uso de zapatos de plástico transparente, considerado inapropiado para una figura de la realeza.
Se toma como ejemplo a Kate Middleton, destacando su habilidad para equilibrar sofisticación y contención en sus atuendos, con forros completos y escotes estratégicos. Se sugiere que seguir su estilo sería más adecuado para mantener la imagen de la realeza.