Se genera un debate sobre la forma "sirena" de los vestidos, con opiniones divididas sobre su estética y practicidad. Una de las panelistas la califica de "espantosa" porque marca el cuerpo de manera poco favorecedora y dificulta la movilidad.
Otra panelista defiende que la forma sirena requiere "actitud" y saber "llevarlo", aunque admite que no es para "correr ni caminar tanto". La discusión se centra en si la forma es inherentemente fea o si depende de quién la use y cómo la lleve.