Se especula sobre los posibles finalistas de Gran Hermano, con Pincoya y Manu como candidatos fuertes.
La panelista expresa su deseo de que una mujer gane el reality y que el juego se vuelva más "heavy", mostrando una preferencia por los participantes "quilomberos" sobre los "tranquis".
Se destaca la habilidad de Pincoya como jugadora y se la considera una finalista potencial. La reflexión apunta a un cambio en las preferencias del público y de los propios participantes sobre el tipo de juego que desean ver.