Un insólito choque y persecución ocurrió en la colectora de la General Paz, donde un conductor en aparente estado de ebriedad, que le había robado el auto a su novia, protagonizó un accidente.
El dueño de una camioneta RAM, visiblemente alterado y saliendo de su casa en paños menores, persiguió al auto involucrado en el choque inicial, un Focus Blanco.
La persecución se extendió por aproximadamente 3 kilómetros, culminando con el conductor de la RAM embistiendo al Focus dentro de una estación de servicio Shell frente a Tecnópolis.
Se reportó que el conductor del Focus manejaba sin registro y en estado de ebriedad, mientras que el conductor de la RAM, al salir en ropa interior, evidenció un estado de extrema alteración emocional.