El premio Martín Fierro obtenido por "TN9 al mediodía" es interpretado como un reconocimiento al periodismo en sí mismo, destacando la vocación y pasión de los trabajadores de prensa. Se enfatiza que, a pesar de las condiciones laborales a veces precarias, los periodistas aman su profesión.
Se critica el "discurso de odio" hacia los periodistas, desmintiendo estereotipos sobre su estilo de vida y afirmando que son trabajadores que realizan su labor con dedicación. Se hace un llamado a no caer en generalizaciones y a valorar el rol del periodismo.