La ONU ha cifrado el impacto económico de la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, proyectando una desaceleración del crecimiento global del 2,9% al 2,5% este año. La guerra ha interrumpido la tendencia de desinflación iniciada en 2023.
El aumento de la inflación afectará especialmente a las economías en desarrollo. El impacto en América Latina será mixto: beneficiará a productores de energía pero aumentará la presión fiscal en países importadores. La ONU alerta sobre riesgos que podrían deprimir aún más el crecimiento.
Uno de los principales riesgos es el Estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito del 20% del crudo global y también para gas natural y fertilizantes. Las previsiones de la ONU indican una de las etapas de crecimiento más débiles de las últimas décadas, a consecuencia de la guerra estadounidense-israelí sobre Irak.