Se instala un nuevo eje de debate pol\u00edtico centrado en las villas de emergencia, con figuras como I\u00f1aki Guti\u00e9rrez y Ramiro Marra impulsando la discusi\u00f3n. Se critica la situaci\u00f3n de abandono, inseguridad y violencia en estos asentamientos, y se cuestiona el uso de fondos p\u00fablicos para un "sistema corrupto" que, seg\u00fan se afirma, gener\u00f3 m\u00e1s de 6500 villas durante el kirchnerismo, perpetuando la pobreza.
Se propone un cambio de enfoque, pasando de la "supervivencia" a "vivir mucho mejor", con \u00f3rdenes y seguridad. Tambi\u00e9n se se\u00f1ala la estigmatizaci\u00f3n de los habitantes de las villas, a quienes se tilda de "marrones", reflejando un "racismo criollo". Se advierte que la situaci\u00f3n empeorar\u00e1, con un aumento en la demanda de comedores y un Estado presente s\u00f3lo para los "negocios de los m\u00e1s ricos".