Un intento de robo en la vía pública terminó con el delincuente neutralizado por la víctima utilizando gas pimienta. El asaltante amenazó a la mujer con un destornillador para robarle el celular y dinero.
La rápida reacción de la mujer, quien roció al atacante en los ojos con gas pimienta, provocó la huida del delincuente. Aunque el uso de gas pimienta es restringido, en este caso se considera defensa propia justificada.