Se analizó el cambio de look de Moria Casán para los Martín Fierro, quien originalmente iba a usar una sastrería blanca clásica pero optó por un vestido impactante de su nueva colección.
El vestido, descrito como una "instalación" y con dos metros y medio de diámetro, requirió modificaciones para que pudiera sentarse.
Se consideró que el atuendo de Moria fue una performance con show y moda, destacando la segunda opción elegida sobre la primera, que fue más conceptual.