La interna del gobierno de Javier Milei se intensifica con acusaciones cruzadas y la exposición de conflictos internos. El presidente Milei intenta minimizar la situación, calificándola de "prefabricada" y llamando a la unidad, pero las evidencias de fractura son cada vez más evidentes.
Se discute la participación de figuras clave como Martín Menem y Patricia Bullrich en futuras reuniones de gabinete y mesa política. A pesar de las versiones que indicaban su posible exclusión, desde el gobierno se asegura que ambos continuarán participando.
El análisis se centra en la estrategia de Milei de mantener unido a un grupo visiblemente fracturado, recurriendo a la negación de los conflictos. Se compara la situación actual con crisis anteriores del gobierno, donde el presidente actuó de manera similar para evitar rupturas. La tensión se mantiene alta, con un desgaste considerable en la gestión gubernamental.