Mario, un ciudadano boliviano, denuncia que el gobierno de Rodrigo Paz está persiguiendo a la prensa y gobernando a base de mentiras. Pide ayuda a los países vecinos y cuestiona la intervención de Argentina, preguntando por qué se envían gases lacrimógenos para maltratar al pueblo boliviano.
Mario afirma que la población se siente "encarcelada" y perseguida. La información sobre el envío de gases lacrimógenos por parte de Argentina se ha difundido a través de vecinos cercanos al aeropuerto, generando gran preocupación y malestar en la población.