El Dr. Luis Capoto detalla que el megalodón, extinto hace 2 millones de años, fue el depredador más grande de los océanos, alimentándose de ballenas. En contraste, el tiburón más grande en el mar argentino es el tiburón peregrino, que no ataca a humanos y se alimenta de microorganismos.
Se destaca la característica de los tiburones de cambiar sus dientes constantemente, un rasgo presente tanto en el megalodón como en las especies actuales. A diferencia de los dinosaurios, el registro fósil del megalodón se limita a sus dientes, ya que el resto de su esqueleto cartilaginoso no se preserva.