Una paciente relata haber sufrido mala praxis en la clínica Argentina Salud. Acudió por un dolor en la muñeca y, tras ser atendida por una persona que no se identificó como médica, le indicaron que no tenía nada. Le inmovilizaron la zona con un cartón y le cobraron 40.000 pesos.
Posteriormente, al consultar a un traumatólogo, se determinó que tenía una fractura y necesitó una segunda operación. La paciente asegura que la persona que la atendió en la clínica es una de las detenidas. Se cuestiona si realmente se le realizó la radiografía por la que pagó.