Daniel Lagostena es considerado el principal sospechoso en la desaparición de Erika Soriano debido a sus contradicciones, su actitud y su falta de participación en la búsqueda.
La familia de Erika sospecha que Lagostena está involucrado en la muerte de su hermana y la desaparición de su cuerpo, ya que creen que Erika nunca salió con vida de su casa el 20 de agosto. Se menciona la posibilidad de una discusión o celos como detonante.
La investigación se ha topado con dificultades para vincular a Lagostena directamente, pero las pruebas indiciarias lo señalan como el principal implicado.