Hanna Maradona declaró en el juicio por la muerte de su padre, Diego Armando Maradona, aportando detalles sobre cómo se enteró del fallecimiento y su relación con Leopoldo Luque.
Según su testimonio, Luque era quien tomaba las decisiones clave sobre la internación de Maradona, incluyendo la elección de la internación domiciliaria en lugar de una clínica especializada tras la operación por un hematoma subdural.
Hanna expresó su confianza inicial en Luque, pero también relató la insistencia de este en la internación domiciliaria, sugiriendo que podría haber sido para controlar el postoperatorio y evitar recaídas en el consumo de alcohol, lo que finalmente llevó a la decisión de no internarlo en una clínica.
La hija de Maradona también mencionó que Luque se opuso enfáticamente a la internación en clínica durante una reunión, y que las hijas de Diego confiaban en su criterio, aunque con reservas posteriores. Se señaló que la psiquiatra Agustina Kosachov y el psicólogo Díaz también formaban parte del equipo de salud.