Las autoridades iraníes han arrestado a más de 4.000 personas, acusándolas de espionaje, amenazas a la seguridad nacional y difusión de información relacionada con la guerra contra Estados Unidos e Israel a medios extranjeros. Estos cargos se enmarcan en el contexto del conflicto bélico.
La organización Human Rights ha documentado al menos 4.023 arrestos entre el 28 de febrero y el 9 de mayo, fechas que coinciden con el inicio del conflicto. Los cargos presentados por las autoridades iraníes incluyen espionaje, amenazas a la seguridad nacional y comunicación con medios extranjeros.
La situación en Irán es compleja, con un gran número de detenciones vinculadas a la guerra y a la seguridad nacional. Las acusaciones son graves y apuntan a actividades de espionaje y difusión de información sensible.