Ante la ausencia de Erika, la familia decide ir a su casa en Lanús al día siguiente para hacer la denuncia, ya que les indicaron que debía realizarse en esa jurisdicción. Daniel, la pareja de Erika, es requerido para colaborar con la policía.
Durante la inspección de la casa, se observa que Daniel había prendido y limpiado el hogar, a pesar de ser un día caluroso. La policía interroga a Daniel sobre la vestimenta de Erika el día de su desaparición, quien describe un atuendo inusual para el clima: calzas negras, botas negras y un suéter gris tipo polera.
Se encuentra la cartera de Erika con sus pertenencias en la casa. La policía y la familia inician búsquedas en hospitales y por el barrio con su fotografía. Daniel es llevado a declarar como parte de la investigación.