Fuertes tensiones internas sacuden al gobierno de Javier Milei, evidenciadas por cruces en redes sociales y disputas entre funcionarios clave. Se observan enfrentamientos entre Martin Menem y Santiago Caputo, acusaciones sobre cuentas clandestinas y cuestionamientos a la gestión de voceros como Adorni.
Las diferencias también se manifiestan con figuras como Patricia Bullrich, quien cuestiona la permanencia de Adorni, y Victoria Villarruel, que demanda explicaciones sobre gastos gubernamentales. Estas disputas generan dos "ecosistemas" diferenciados dentro del poder ejecutivo, complicando las reuniones de gabinete.
Adicionalmente, el caso de Fred Machado, quien pactó con la justicia de Estados Unidos, genera controversia. Mientras el gobierno defiende la inocencia de José Luis Esper, se investigan sus bienes en Argentina. La situación política se describe como paralizada y tensa, con Milei manteniendo silencio sobre las disputas internas.