En Wisconsin, Estados Unidos, se registró una espectacular persecución policial de un auto blanco que intentaba evadir un control de rutina. El conductor, con una orden de detención pendiente, aceleró y realizó maniobras peligrosas, incluso saltando sobre otro vehículo.
Tras la huida, el sospechoso abandonó el auto y continuó a pie, pero finalmente fue alcanzado y reducido con un arma no letal. El individuo enfrenta siete cargos, incluyendo el de poner en peligro la seguridad pública, debido a la gravedad de sus acciones durante la fuga.