La visita de Vladimir Putin a China es considerada histórica, ya que en el mismo mes ambos líderes mundiales, junto a representantes de Occidente, se reunirán en el país asiático. Se busca formar una asociación estratégica entre Moscú y Beijing para promover la estabilidad y descomprimir crisis globales.
Se espera que los mandatarios firmen una declaración conjunta y varios documentos bilaterales. La reunión genera expectativa internacional, especialmente por el contexto geopolítico actual y la magnitud de la alianza entre Rusia y China.